La Asamblea de IU Tetuán manifiesta total apoyo a la presidenta de la Junta Montserrat Galcerán

El pasado martes la concejala-presidenta de la Junta de Tetuán, Montserrat Galcerán, fue reprobada con los votos a favor de los grupos de Ciudadanos y Partido Popular, que resultaron suficientes debido a la abstención por parte del PSOE.

Desde Izquierda Unida nos reafirmamos en nuestro apoyo a Montserrat Galcerán, tanto por la honestidad que ha demostrado como concejala como por la debilidad de los argumentos presentados como motivo de reprobación. Acusar a una concejala como Montserrat Galcerán de autoritarismo o falta de empatía no es sólo emplear argumentos arbitrarios y subjetivos para valorar la gestión de la Junta de Distrito, también desvelan un profundo desprecio por la realidad, a la luz de su talante en la gestión a lo largo de estos dos años.

La acusación de “politizar” la Junta Municipal no deja de ser paradójica, al tratarse de un espacio político, por mucho que algunos grupos traten de convertir el salón de Plenos en un plató de telebasura. Estamos orgullosas de hacer política para recuperar y mejorar los servicios públicos y sociales que fueron cuidadosamente desmantelados por la acción política de los anteriores equipos de gobierno. El rechazo de la derecha a esta supuesta “politización” evidencia una intolerancia total y absoluta a cualquier planteamiento que no sea el suyo.

Como se puso de manifiesto en el Pleno, la reprobación no venía motivada por situaciones reales existentes en la política municipal del distrito de Tetuán, sino que se trata de un nuevo episodio en el guion que Ciudadanos sigue en Madrid: la de las reprobaciones en todos y cada uno de los distritos, tal como se hizo con Rommy Arce o con nuestro compañero Carlos Sánchez Mato.

Este ataque deshonesto constituye un intento deliberado por alterar y romper la dinámica política, ante la ausencia de argumentos de oposición de un partido que apoya a los gobiernos corruptos sin ofrecer alternativas reales.

El recurso a estos espectáculos gratuitos es la única política que proponen quienes pretenden desacreditar la labor de un gobierno municipal que ha generado el mayor enemigo que podría tener su modelo: una gestión más eficiente y solidaria con postulados diametralmente opuestos a los suyos.